Actividades de conservación del medio ambiente
Los Socios de Esperanza Global de la Iglesia de Dios
trabajan con el amor de la Madre que considera a todas
las personas como miembros de una sola familia global,
sirviendo a las comunidades en más de 7800 lugares
en 175 países donde la Iglesia está establecida.
Con miras a un futuro en el que las personas y la naturaleza, creadas por Dios, vivan en armonía, desarrollamos actividades como el socorro ante desastres climáticos, la reducción de las emisiones de carbono, el embellecimiento de las comunidades y la concienciación. Estas actividades contribuyen a la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS de la ONU).
Estado de la actividad
Periodo: octubre de 2000-julio de 2025
Detalles de la actividad
Desarrollamos actividades para proteger la vida y el medio ambiente en las montañas y los mares, así como en las ciudades y en la vida cotidiana.
Socios de Esperanza Global
Los miembros de la Iglesia de Dios participan como voluntarios de los “Socios de Esperanza Global” junto con personas de todo el mundo, compartiendo esperanza con la comunidad global.
Celebrando su 60.º aniversario en 2024, la Iglesia de Dios presentó la iniciativa “Socios de Esperanza Global” para acelerar el progreso en los ODS y construir un mundo más pacífico e inclusivo.
Bajo el lema “Una Tierra, una familia, una esperanza”, damos esperanza y valor a personas de todo el mundo, cuidándolas con el corazón de una madre que se sacrifica por su familia, en seis áreas: respuesta al cambio climático, reducción de la pobreza y el hambre, apoyo a la educación, mejora de la salud y el bienestar, creación de una sociedad sostenible y segura, y paz, inclusión y solidaridad.
Grupos de voluntarios de la generación futura
de la Iglesia de Dios
La Iglesia de Dios opera los grupos de voluntarios de la generación futura organizados por grupos etarios, integrados por estudiantes, universitarios y jóvenes trabajadores. Las experiencias positivas de voluntariado adquiridas durante la adolescencia se convierten en una base que les permite practicar el altruismo de manera constante incluso en la edad adulta.
Los grupos de voluntarios de la generación futura son un espacio de acción donde los jóvenes, de manera proactiva, se interesan por los desafíos globales, buscan soluciones y actúan juntos. A través de estas experiencias, aprenden el valor de una vida en convivencia y crecen como líderes que guiarán un futuro sostenible.